Coaching para la Pequeña y Mediana Empresa (PyME)

    01 de julio de 2008. Profa. Silvia Díaz Domínguez

   

Cuando el cliente "se anda por las ramas"

Profa. Silvia Díaz Domínguez

autores@tisoc.com

Al inicio de mi actividad como coach para la pequeña y mediana empresa (PyME), hace ya casi un par de años, me contrató una compañía para llevar a cabo un servicio de consultoría y coaching. Se trataba de una escuela de formación que pretendía incrementar las ventas y obtener más rentabilidad a la escuela debido a que empezaba a debilitarse en algunos aspectos económicos.

Habíamos acordado unas sesiones de un par de horas, dos veces por semana y durante algunos meses. Pronto me di cuenta de lo siguiente: cuando coincidíamos, las sesiones no eran tan productivas como yo deseaba. El tiempo pasaba volando y pronto era ya la hora de irme.

            De regreso un día a mi casa, mientras viajaba en el tren, me pregunté: ¿qué realmente está sucediendo en las sesiones? ¿Por qué tengo esta sensación de que no estoy realizando correctamente mi trabajo?

            Repasé mis notas y descubrí que muchas veces los compromisos a los que llegábamos eran escasos. Nos costaba centrarnos en los temas a tratar y saltábamos de uno a otro de forma constante. “Ricardo”, el gerente de la empresa, tenía la costumbre de hablarme constantemente de su pasión, la influencia de las filosofías orientales en el mundo occidental, y eso restaba siempre tiempo a nuestras sesiones.

Entonces llegó mi dilema: ¿cómo puedo decirle a "Ricardo" que su tema favorito nos estaba impidiendo trabajar según lo acordado, de tal forma que no se sintiera molesto por ello?

            Llegó de nuevo el día de la sesión. Como todas las tardes en que nos reuníamos, nos encontramos en su despacho. Empezamos a tratar los temas que habían quedado pendientes en la última sesión. Al cabo de unos minutos, "Ricardo" empezó a hablar de aquellos temas. Otras veces, habría intentado encaminarlo hacia el contenido de las sesiones, pero esta vez decidí no hacerlo. Me callé y simplemente escuché. ¡Así habló durante casi más de una hora!

Durante el proceso, yo me sentía culpable. No obstante, creía que era necesario en cierta manera llevar al límite la situación. Curiosamente, durante esa conversación me comentaba que "a veces sentía que las otras personas no le escuchaban", que "no mostraban interés por sus temas"…

            Finalmente, llegó el momento de terminar la sesión, así que le dije asertivamente lo siguiente: “Ricardo, siento interrumpirte, pero me tengo que ir. Por cierto, ¿qué puntos tenemos que tratar la semana que viene?” "Ricardo" se quedó entonces muy serio; tras un largo silencio, me dijo: “Silvia, me acabo de dar cuenta que he estado hablando todo el rato de otros temas, excepto de lo que teníamos que hablar. Lo siento….” 

           “Ricardo”, le contesté: “tú me has contratado con una serie de objetivos y esperas una colaboración de mi parte. Recuerda que no puedo responsabilizarme yo sola de este proceso, necesito también tu compromiso. Además, me gustaría que para el próximo día pienses en lo siguiente: son varias las veces que me has comentado que los demás no te escuchan, pero ¿qué piensan los demás acerca de tus temas?”. “No lo sé, respondió Ricardo. Quizás yo tampoco los escucho cuando ellos hablan ….”

            Bueno, ahora me encantaría deciros, queridos lectores, que desde entonces "Ricardo" se centra únicamente en los temas por tratar en cada sesión y que habla menos y escucha más. Pero lo cierto es que las actitudes no cambian de un día para otro; necesitan un proceso, para unos más y para otros menos. ¿En qué ha cambiado entonces la situación? Ahora es más consciente de lo que pasa y sólo con un gesto, una mirada o una indicación se concentra rápidamente en el tema de interés y me da la libertad de poder ir corrigiendo dicha situación, sin que ninguno de los dos nos sintamos incómodos. Ahora es más fácil establecer y rectificar objetivos, así como establecer compromisos para las próximas sesiones.

            ¿Cuáles son aquellas actitudes de vuestros clientes que os gustaría cambiar para poder realizar mejor vuestro trabajo? ¿Cómo han pensado cambiarlas?

No existe ninguna fórmula mágica para el cambio de actitudes. Es importante reconocer qué es lo que está pasando, escuchar, observar y entonces decidir cómo vamos a actuar. No siempre se obtendrán resultados garantizados, así que siempre cabe el riesgo de no obtener lo que esperábamos. De cualquier forma, resulta imposible aquello que no se intenta. Siempre estamos a tiempo para rectificar.

(La autora es coach, formadora y Facilitadora Autorizada de TISOC.)

  

 

Compatir en Facebook Compartir en Twitter Compartir artículo

Artículos

17 de mayo de 2012
Vive libre, muere en paz
Por Iñaki Posadas

15 de mayo de 2012
Capacidades emocionales mermadas por el televisor
Por Dionisio Contreras Casado

10 de mayo de 2012
Recursos Humanos o Gestión del Talento
Por Oswaldo Toscano / Country Manager TISOC Ecuador

24 de abril de 2012
Twilight para despertar
Por Ariel Orama López

19 de abril de 2012
Autoridad y liderazgo
Por Dionisio Contreras Casado

16 de abril de 2012
Nuevos estudios ponen de relieve los beneficios del Coaching para los Educadores
Por Equipo de Desarrollo Educacional TISOC

13 de abril de 2012
Educar en el siglo XXI
Por Marina Peña

12 de abril de 2012
Autoestima a discreción
Por Dionisio Contreras Casado

10 de abril de 2012
Lecciones de liderazgo desde la mina San José
Por Dr. Gilbert Aubert

22 de marzo de 2012
¿Paradigmas?
Por Nora Biderman

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 | Siguiente

Descubre nuestras últimas newsletters enviadas
¡Suscríbete a nuestra Newsletter!
TISOC Coaching Generator
Sala de prensa de TISOC

¿Deseas publicar?

Puedes enviar tus artículos, descargables, presentaciones power point, videos, clips musicales y otros recursos al email colaboradores@tisoc.com. Nuestro editor se encargará de la selección, según los criterios de publicación.

Descubre nuestros regalos GRATIS:
Centro de formación recomendado por emagister.com
Escuela recomendada por Mundo Coaching Magazine